XVI DRONA LLEGA A HASTINAPURA

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XVI DRONA LLEGA A HASTINAPURA

Bishma había asignado a Kripa la labor de educar a los príncipes en el uso de las
diferentes armas. Había sido criado en la corte del rey Santanu, el cual le había encontrado en
el bosque junto con su hermana melliza un día que había salido de caza. Compadeciéndose de
ellos, los trajo a palacio, y les puso los nombres de Kripa, a él, y Kripi a su hermana. Eran
hijos del gran Gautama. Kripa había aprendido a usar las armas y Bishma pensó que él era la
persona adecuada para hacer de tutor de los jóvenes príncipes. Por lo cual, los hijos de
Dhritarashtra, los hijos de Pandu, y los jóvenes príncipes de la casa de los Vrishnis, Bhoja y
Andhaka que vinieron a Hastinapura aprendieron de Kripa el uso del arco y otras armas de
guerra. Cuando ya habían aprendido suficiente, Bishma pensó que deberían recibir un
entrenamiento más especializado de un maestro más capacitado.
Un día los muchachos estaban jugando a la pelota. Y ocurrió que jugando se les escapó
la pelota y fue a parar al fondo de un pozo cercano. Los muchachos se quedaron algo
frustrados ante tal contratiempo, pues ya no podían seguir jugando. Pero un hombre que les
observaba desde cierta distancia, viéndoles confusos, se les acercó y les dijo: -Evidentemente
no conocéis el uso del arco y la flecha, pues si supieseis usarlos no habría razón para estar tan
desalentados.
Los jóvenes, un poco ofendidos, le contestaron:
-Sí que sabemos. Además, ¿qué tiene que ver eso con nuestra pelota?
-Os mostraré -dijo el extraño, y sacándose el anillo del dedo lo tiró dentro del pozo,
poniendo a continuación una flecha en su arco. Los muchachos le miraban con ojos de
asombro. El hombre la disparó rápidamente atravesando el anillo y clavándola luego en la
pelota. A continuación siguió disparando flechas que sucesivamente se fueron clavando unas
en otras hasta formar una hilera, luego, tirando de ésta, les devolvió la pelota a los muchachos
y se puso el anillo en el dedo otra vez. Los muchachos se quedaron atónitos, pues jamás
habían visto cosa igual y llenos de admiración por aquel extraño le dijeron:
-Por favor dinos quién eres.
El extraño les sonrió y les dijo:
-Id y decidle a Bishma, vuestro abuelo tutor lo que ha pasado aquí. El sabrá quién soy.
Los muchachos fueron corriendo al palacio de Bishma y le contaron lo que había hecho
aquel hombre maravilloso. Bishma enseguida supo quien era. No podía ser otro más que
Drona, el esposo de Kripi. El gran Bhargava había sido su maestro en el uso del arco. Era el
hijo de Bharadwaja, el gran sabio.
Bishma sintió que por fin había llegado el tutor apropia-do para aquellos muchachos.
Fue a toda prisa a encontrarse con Drona y con el debido honor le dio la bienvenida a Hastinapura.

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