Quién es tu verdadero amigo?

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Cuando hablamos de relaciones con las personas, entre allegados, conocidos, familiares, compañeros de trabajo, etc, con el tiempo solemos ir poniendo esas relaciones en determinadas listas. Por ej: amigo, compañero, camarada, amigote, compinche, confidente, novio, novia, conocido, casi amigo, hermano, etc, etc. Pasa un poco más de tiempo, y esas relaciones van mutando en cantidad y calidad. Esto es que aquel que durante nuestra infancia haya sido nuestro mejor amigo, con el tiempo se va transformando en un conocido de la niñez, o quizá y con trabajo, se afirme como un amigo el resto de nuestras vidas.

VERDADERO AMIGO

Es sensato darse cuenta que Dios, La Creación o la Energía Cósmica, nos han enviado a un plano y planeta donde existen otros como nosotros: otros yo, semejantes, próximos o alejados. Darnos cuenta de eso nos pone frente a varias cuestiones: a ellos también los han enviado al mismo lugar que a mí, y por algo debe ser así. Por tanto, excepto que nazcamos en el medio de un desierto y nuestra madre sea asesinada o nos abandone, siempre nos relacionaremos con un mínimo de 1 persona en nuestra vida. Asumo que si estás leyendo esto, te has relacionado a este momento con un mínimo de 10 personas en tu vida, lo cual ya sirve para que observes como con los años, cada uno de ellos ocupa un rol, atributo o característica como la que antes mencionamos. Ahora bien: solemos llamar muy a la ligera AMIGO a alguien. También solemos decir TE QUIERO o TE AMO, con la misma liviandad, aunque con indudable buena intención, o buen anhelo.

amigos de facebook

Pero (y he aquí la palabra letal) con el correr de los días, empezamos a ver que las cosas no son tal como creíamos, y que aquellos a quienes consideramos nuestros amigos, no son “tan” amigos como creíamos. Quizá ellos consideren lo mismo de nosotros, verdad? Sería más que lógico. Y mientras sigue pasando el tiempo, en nuestra mente se confecciona una planilla donde tal como los estudios contables, tenemos un registro de entradas, salidas, pendientes, saldos, deudas, a favor y en contra. Esta planilla a la que antes casi no controlábamos, se hace muy firme y robusta con el tiempo. Por eso verás que las personas muy ancianas parecen tener un control detalladísimo en general de quien no se portó bien con ellos, quien estuvo cuando lo necesitó, quien lo traicionó, quien desapreció, etc. Etc. Así es el estudio contable de nuestras relaciones, y en general, los balances siempre dan a favor nuestro. Eso sí, cuando estamos depresivos hay dos opciones: o dan enormemente a favor (porque me hacen esto a mi? Como es posible que con todo lo que hice me hayan olvidado? Me siento profundamente incomprendido!) o dan enormemente en contra (me lo merezco porque soy una porquería de persona! Estoy lleno de defectos y pecados, quien va a quererme?).

Ahora bien: estas son nuestras planillas mentales. Diferencias más o menos, la gran parte de la humanidad mide así sus relaciones. No lo digo yo, sino que el mundo da testimonio de ello: esta planilla se transporta a las relaciones entre países, empresas, políticos, religiosos, y se dan aún en medio de cualquier monasterio sea de la religión que sea. Desafortunadamente, el juicio está enquistado en nuestra personalidad, el orgullo, el prejuicio, la crítica, el despecho, la susceptibilidad, la especulación, la mezquindad, y muchas otras desgracias. Por eso es muy probable que esta planilla esté confeccionada con matemáticas injustas y miserables, en vez de con amor. Realmente, poco se nos ha educado para el verdadero amor. De ahí que en la vida, terminamos dándonos cuenta que esa palabra ha sido usada, pronunciada o escuchada, en vano la mayoría de las veces. También nos damos cuenta de que quizá había sólo había un cariño, un afecto, o una relación de conveniencia. Generalmente observamos también que muchas de estas relaciones tienen una meta: me acerco a fulano o mengana por tal cosa. Perengano está cerca de mí por tal otra. Muchas relaciones se desarrollan por algo que consideramos AFINIDAD, parecido, o simbiosis. Algunas por pasionalidad, otras porque nos gustan lo que nos dicen o como agradamos. Todo esto es en líneas generales lo que define nuestra relación con las personas, y a esas personas relacionándose con nosotros. Ahora te propongo algo: imagina a alguien con quien no te sientes del todo bien, alguien con el que guardes algún rencor, alguna rencilla, diferencia o prejuicio. Si ya has identificado a esa persona, piensa sinceramente más allá de tu calificación sobre ella, en sus virtudes. Seguro las tiene! Como tú. Ambos viven en su respectivo castillo, el que cada quien ha construido a lo largo del tiempo. Este castillo se llama personalidad. Sus materiales, estructura y apariencia difieren. No hay dos castillos iguales, pero sí hay muchos del mismo estilo. Tú vives cómoda o incómodamente en tu castillo: es tuyo, nadie te lo puede sacar.

La otra persona en el propio. Ambos saben de la existencia del otro. Es más!!! Saben que DENTRO de ese castillo habita una persona, un ser, de la que tenemos noticias pero no conocemos profundamente. Cómo conocerlo? Rara vez sale de su castillo y se aventura al bosque. Está instalado allí! Altas paredes lo rodean, y protegen? Quizá sí, quizá se sienta allí protegido, como tú en el tuyo. Imaginemos algo más: entre ambos castillos existe un camino. El camino tiene una sola función: une ambos castillos. No tiene otra función que esa. Que es un camino?

Según lo dice el diccionario es una Vía que se construye para transitar. Quien ha de transitarla? Quizá te haya sucedido, que alguna vez empezaste a recorrer el camino hacia el otro castillo. Eso significó necesariamente que dejes de estar seguro en el tuyo, para aventurarte a recorrer la senda hacia el castillo que veías desde tu ventana. Quizá hasta llegaste alguna vez a golpear la puerta. Hasta tal vez tu misterioso vecino abrió, y te invitó amablemente a tomar un té. Dependiendo de ambos, la pasarán algún tiempo en un castillo, y otro tiempo en el otro castillo. Quizá se visiten de vez en cuando, o quizá cierren la puerta por un tiempo porque necesitan o se les antoja estar solos. Mi pregunta es: cuantas veces te aventuras a encontrarte literalmente en el MEDIO DEL CAMINO, olvidando ambos castillos?

La amistad es eso: el eterno encuentro en la mitad del camino, donde ni tu ni el amigo se preocupan por el castillo que han dejado ni cuanto falta para regresar, porque ya no temen, porque quieren estar allí, en medio, sin nada que cuidar, nada que los apresure. Parece fácil verdad? Ahora hay que ver si realmente somos capaces de abandonar este castillo que construimos, de quemar nuestra planilla de cálculo, o de simplemente ser. Dios quiere que nos encontremos a medio camino. Ahora piensa bien en lo que has de responder, porque no se trata de decir algo agradable, sino algo de lo que deberemos hacernos cargo: TU QUIERES? Namaste

Reverencias al Ser que habita en ti

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2 Respuestas para “Quién es tu verdadero amigo?

  • Hay que cometer un sincericidio respecto a que relacion tenemos entre nosotros

    • Hola Vive es tan hermoso y real este escrito,
      gracias
      creo solo un iluminado perfecto podria actuar tan fresco instantaneo libre de miedos, egoismos, culpas como para situarse en el medio, podemos tratar y descubrirnos con algun ladrillo del castillo bajo el brazo, tan complejo y profundo, todo actuar proviene de una personalidad arraigada, y bueno de esto se trata de descubrirnos y mejorarnos con Amor, paciencia y perseverancia, pasa el tiempo y a veces desespera el verse una y otra vez en el mismo lugar Namaste.

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