cuento sobre la necedad

Un hombre adquirió un burro y quien se lo vendió le previno de la cantidad de comida que tendría que procurarle diariamente. Pero el nuevo dueño del burro pensó que esa cantidad era excesiva y empezó a darle cada día menos, con la idea de que acabaría por acostumbrarlo. Tanto disminuyó la ración el hombre a su burro, que un día éste amaneció muerto. El hombre entonces se lamentó:

-¡que DESGRACIA! Si me hubiera dado un poco más de tiempo antes de morir, habría logrado que se habituase a no comer nada en absoluto.