LA FE ES ETERNA

El ser humano cuenta con una fe eterna que le permite creer intuitivamente en la existencia de una Substancia, algunas de cuyas propiedades son las partes de este mundo visible que perciben los sentidos del oído-tacto-vista-gusto-olfato.

En la medida en que el hombre se identifica con su cuerpo físico, compuesto por los órganos de los sentidos, sólo le es posible comprender a través de estos órganos imperfectos, dichas propiedades pero no la Substancia de la que forman parte. Es por ello que, a menos que se divinice, elevando su ser por sobre la creación de la oscuridad, le es posible al hombre de este mundo material comprender al Padre Eterno, Dios, la única Substancia del universo.

Sobre lo expuesto, los Evangelios dicen:

“Es pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”

“Les dijo, pues, Jesús: Cuando hayáis levantado al Hijo del hombre, entonces conoceréis que yo soy”