El mundo NO SE DIVIDE entre los que te quieren y los que no te quieren.
Tus conocidos NO SE DIVIDEN entre quien tu aprecias y quienes no aprecias.
Somos nosotros quienes HEMOS DIVIDIDO.
Así como hemos puesto fronteras para decir “aquí termina tu país y empieza el mío”, del mismo modo, este MÍ y MÍO tan de nuestro YO, hace que cultivemos ciertas flores y pisoteemos otras.
Sí, no es exagerada esta expresión. Si miramos nuestros pensamientos, así como está el “me agrada”, también está el “no tolero”.
Pero…¿se puede quitar esta división? ¿se puede realmente dejar de sentir esa emoción que atrae o repele? ¿Podrían quitarse las fronteras entre países? ¿Podríamos dejar ese mí y mío?
En teoría, todo es posible…pero en la práctica vemos que aún no nos hemos alejado como humanos del comportamiento animal en este sentido.
Seguimos delimitando nuestro territorio, nuestra zona. Debe haber un AMOR MUY VERAZ y PROFUNDO para que esta DIVISION desaparezca. Muy pocos seres, casi contados por unidad, han sentido este amor: Jesús, Buda, y algunos que quizá no aparezcan ni en los textos.
Un amor así es catalogado como SANTIDAD. Hemos clasificado como SANTOS a aquellos que lo han sentido….Y hasta hemos hecho estatuillas, altares e imágenes para honrarlos, como algo digno de venerar….hasta casi algo inalcanzable…
Qué buena trampa nos hemos fabricado, no es así?
El ponerlos en ese sitio, nos hace creer que ellos están muy arriba y nosotros muy abajo, que no llegaremos a algo tan puro e inocente.
Hemos utilizado nuestra mente para justificar nuestra falta de amor, de empatía, y para reafirmar que siempre estarán aquellos que queremos, y aquellos que preferimos un poco más lejos….
Es propio de la evolución, no es una crítica ni un juicio. Aunque nos hayan dotado de muchos dones, aún no logramos despegarnos del reino animal. De hecho, somos mucho peores que muchos animales, no es así? Porque teniendo consciencia de “yo soy” a diferencia de ellos, ¿Cuál sería nuestra justificación? No hay otra que el egoísmo.
Imagina si Jesús hubiera sido egoísta…¿sus enseñanzas serían siquiera recordadas? o si el Buda se hubiera quedado en su palacio lleno de placeres, doncellas, lujos y con la “vida resuelta”, ¿se le hubiese llamado acaso BUDA?
Eso sí:; tenemos crucifijos en nuestros cuellos y lo más alto de las iglesias, imágenes por doquier, y en los templos Budas gigantes Dorados o Estatuas de muchos metros, bien altas, bien visibles, tan elevadas que nos sentimos tan miserables frente a ellas…
Este truco de “soy un miserable” o de “yo soy así y tu eres asá”, es lo que mantiene viva la ILUSIÓN. Nos ha venido funcionando de maravillas….tal es así, que luego de miles de años, hay guerras. Y hay amigos y enemigos….
Mientras haya un yo “empoderado”, siempre habrá un “otro”…y aunque le llamemos semejante, nunca será “como yo”…porque tendremos muchos “pero” para agregarle a ese “otro”.
Y así seguiremos gruñendo, procurándonos nuestro alimento, apareándonos con quien más deseamos, desafiando a los que se interponen en nuestros objetivos….y luego iremos a reposar a nuestras cuevas….
Realmente, ¿Creemos en Dios? y si creemos en en Él, habrá creado un animal más exótico que el resto que domina la cadena alimenticia? Para qué dotar al humano de la consciencia del sí mismo? Si es que apenas podemos distinguirnos de un animal por más que lleguemos a la luna o a Marte, sólo para conquistar otro territorio luego de que despedacemos este hogar y todo lo que vive en él?
Me quiere, no me quiere….Me quieren, no me quieren….Lo quiero, no lo quiero….
¿Cuál es la verdadera División?