El Instrumento Interno II – El instinto de Supervivencia


el-instrumento-interno-ii-el-instinto-de-supervivencia

Estamos junto a nuestro projimo para amarlo, para respetarlo

Pero este instinto de superviviencia debe dejarse de lado, sino, tarde o temprano se volverá lujuria.

Entonces, estos dos aspectos externos, pueden volverse internos en aquel que lleva sus sentidos hacia adentro, hacia afuera estos dos elementos, el objeto mismo y la estimulación, o sensación del objeto, traen placer.

¿Qué pasa cuando vemos un objeto? ¿Físicamente, qué sucede?

La vista dimana -procede- del objeto, se produce una sensación de forma, una sensación de espacio, una sensación de color y, al mismo tiempo, una sensación
de tiempo, y el objeto mismo, al verlo, afecta la retina de los ojos. Si escucho algo, sucede lo mismo con los oídos, y así sucesivamente, con todos los sentidos. Los cinco sentidos no son para que nos tiremos de cabeza hacia el objeto de deseo. Los cinco sentidos no son para que el placer se instale  en nosotros, sino para que los sentidos se vuelvan hacia nuestro interior, y esto será así, cuando recibamos del afuera la información correcta.

Por lo general, siempre hacemos lo que queremos, pero sin rumbo,  la información se torna incorrecta, entonces los órganos de los sentidos no se vuelven Yoga, no se vuelven fusión con el Ser, la puerta se cierra. Son órganos de Conocimiento los órganos de los sentidos. Son cinco los  órganos del Conocimiento: el oído, el tacto, la vista, el olfato y el gusto.

El ponerle ornamentos a las cosas también es juzgar, porque el objeto es uno solo, pero como crees que eres omnisapiente, omnipresente y omnisciente desde el ego, se te da la real gana de convertir ese objeto en cualquier cosa menos en lo que es, y ahí le das lugar al placer.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *