El inicio del Camino interno

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El inicio al camino del conocimiento es la entrega y servicio a dios, esta forma conduce al reconocimiento del trabajo que cada uno deberá cumplir para alcanzar la mas alta meta, y luego la entrega y servicio al prójimo que producirá en el devoto Misericordia y humildad.

Este Ser en el plano del espíritu demora en crear la realidad a través del cuerpo, porque su naturaleza es eterna y no corporal. Ahora sabiendo esto y entrando en un plano espiritual más elevado, más sublime, tenemos propio dominio de esta entidad espiritual. De hecho, cuando esto sucede, la vibración es más alta, más sutil. Por lo tanto desde allí se puede observar la propia vida con un prisma más misericordioso y más elevado.
Entonces ¿qué conlleva esta observación de nuestra vida desde un plano elevado? todo lo que he vivido, todo lo que me ha servido de apoyo, de necesidad, todo lo que me dio vida y sustento dentro de la matriz y que luego se ha concebido como acción en forma corporal y mental, se mantienen en una vibración consciente.
En el momento en que el Ser abandona el cuerpo, toma también esta vibración porque nuestras acciones realizadas a partir de nuestros estados mentales, son energía.

Es importante decir que en algún momento de la Eternidad todo será sopesado. Nadie juzgará. El, o Dios, no juzgará. Solo estamos diciendo que el proceso de purificación es tardío o rápido de acuerdo a mis acciones, de acuerdo a mis Karmas.
La perspectiva entonces del observador como la del participante, del que realiza la acción como el que la recibe, tanto uno como el otro, tendrán a través de este Karma la posibilidad de la evolución.
Lo más significativo de todo esto es la carga emocional y psicológica que la proyección del yo ha hecho en todo este tiempo. Muchas de estas cargas aún no han sido terminadas, no han sido maduradas.
Dios mora en nosotros, y Dios Es en nosotros.
Mientras podamos tener este pensamiento de un modo consciente, podremos reforzar nuestro sendero interior y desmitificar la proyección que el ego hace en nosotros.
Es bueno ver también que no hay separación cuando uno puede observar el devaneo egotico con su proyección desde la perspectiva espiritual. Llegamos a darnos cuenta que en el plano en el cual vivimos, somos la totalidad de nuestra vida. Sentimos el abandono, por lo tanto abandonamos. Sentimos falsedad, por lo tanto infringimos. Experimentamos culpa que excesivamente nos achacamos a nosotros mismos. Sentimos angustia del amor no correspondido y somos los que hemos llevado las cadenas de esas culpas. Todo el tiempo se nos honra y al mismo tiempo se nos deshonra. Todo el tiempo se nos eleva hacia las nubes y al mismo tiempo se nos condena. Lakshahara Ji

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