EL AMOR OMNISCIENTE

El aspecto de Parambrahma que consiste en el Amor Omnisciente es Kutashtha Chaitanya. El Ser individual, como manifestación suya, es uno con Él.

La Vida es la manifestación de Premabijan Chit (la Atracción, el Amor Omnisciente), el Omnipresente Espíritu Sagrado, el cual se denomina Espíritu Santo o Kutashtha Chaitanya. Iluminando el poder de la ilusión o Maya, procura atraer a cada porción de ésta hacia la Divinidad. No obstante, tanto el poder ilusorio o Maya, como sus partes individuales (Avidya), por ser la repulsión misma, no pueden absorber o captar la Luz Espiritual, sino sólo reflejarla.

Sobre lo expuesto, los Evangelios dicen:

“En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres”

“La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella”

“A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron”

El Átomo, bajo la influencia de Chit (el conocimiento universal) forma el Chitta o aquel estado en el cual la mente se encuentra en calma. Al espiritualizarse, este estado se denomina Buddhi (Inteligencia). Su opuesto es Manas o forma interna de la mente en la cual mora el Jiva: el ser imbuido de Ahamkara o Ego, el concepto de separación de la existencia individual.

Este átomo (Avidya o Ignorancia) encontrándose bajo la influencia del Amor Universal (Chit o Espíritu Santo) se transforma y espiritualiza, al igual que las limaduras de hierro expuestas a un campo magnético; y al adquirir conciencia, la capacidad de sentir, se le denomina Mahat, el corazon. En esta condición, nace en el ser la idea de su existencia individual: Ahamkara o Ego, el hijo del hombre.
El Átomo, una vez magnetizado de esta forma, tiene dos polos, uno de los cuales lo atrae hacia la Sustancia Real (Sat), mientras que el otro lo repele. El primer polo se llama Buddhi (inteligencia), la cual discierne la Verdad. El segundo, que es una partícula de la repulsión, crea el universo de las ideas, o Mente.

En Él (Parambrahma) yace el origen de todo conocimiento y amor, la raíz de todo poder y gozo.

La fuerza todopoderosa (Shakti), o en otros términos, el Gozo Eterno (Ananda), en el cual se origina este mundo; y la sensibilidad omnisciente (Chit) que hace que este mundo sea consciente, demuestran la naturaleza (Prakritti) de Dios el Padre.
Puesto que el hombre está hecho a semejanza de Dios, al dirigir su atención hacia el interior le es posible captar dentro de sí mismo esa Fuerza y ese Sentir que son atributos exclusivos de su propio Ser. Aquella Fuerza Todopoderosa es su Voluntad (Vsana) y el gozo (Bhoga) que la acompaña. Y aquel Sentir Omnisciente es su propia Conciencia (Chetana) que disfruta (Bhokta) de ese gozo.

Sobre lo expuesto, los Evangelios dicen:

“Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó”