Hemos hablado y anhelado tanto el #DESPERTAR ….que se ha vuelto un sueño más…
Ciertamente, no podemos saber si estamos despiertos o somos el sueño de un alma o de un Dios.
Afirmar algo, es por lo menos, pretencioso o engañoso (excepto que seamos Jesús, Buda, Rama, Krishna…y aún así, afirmar con certeza algo en este mundo, es bastante incierto)
Sólo hay una percepción…una sintonía muy fina en la que parecería que hay algo más real y concreto que esta vida.
Aunque el más grande los iluminados afirme algo o el maestro más grande te asegure algo, si NUESTRO SER no atraviesa o es atravesado por esa experiencia, sólo será algo en lo que podrás creer con fe, o dudar con lógica razón.
Al transitar el camino, vas viendo que cada vez es menos lo que sabemos…que aquello que alguna vez creímos fervientemente es eso: una creencia. Esto no significa que no pueda ser real, pero en estos días, veo que todo aquello que puede ser verbalizado, es limitado, y no es más que algo que podría o no ser…que podría durar o no…
Nada sabemos de la muerte. Ni los médicos lo saben. Cuando digo SABER, me refiero a conocerla en su totalidad. TAMPOCO DE LA VIDA.
Crees que sabes de verdad lo que es la vida? Conoces íntima y perfectamente cada uno de los procesos que crean células, en su origen y su final? Con simples preguntas, podríamos demostrar que en este viaje, hasta los más grandes sabios son sólo pasajeros.
Claro que hay pasajeros que ven con más claridad el paisaje que otros, pero también esto es relativo.
La ilusión del UNO, del YO, del MÍ, del MÍO, del OTRO, de DIOS, del hombre, del mundo, están allí con nombre y forma.
Mientras haya nombre y forma, estaremos oliendo algo de la verdad, como quien pasa cerca de una rosa, pero es incapaz de ser LA ROSA.
Esto no es para nada desalentador…AL CONTRARIO! Si lees bien, es una invitación constante y ABIERTA a vivir este viaje de TODAS LAS MANERAS POSIBLES. Y sobretodo, a compartirlo.
Se requiere de un enorme valor para, luego de haber intentado todo, decir NO SÉ, no tengo la respuesta. Un coraje muy humano se necesita para darse cuenta y reconocer en voz alta y delante de todos: ME HE EQUIVOCADO…aún creyendo que esto era la verdad, sepan disculpar que no sé lo que creía saber…o no actué con la mayor honestidad, veracidad y transparencia posible.
Pocos son los que admiten su error. Muchos son los que se creen maestros.
Quién quiere sólo aprender y compartir en este mundo sin dar lecciones o consejos? Quién está dispuesto a ser pronto para inclinarse y tardo para airarse?
El ser humano tiene en sí el cielo y el infierno, el ángel y el demonio, la luz y la sombra: esa es su maravilla…es su bienaventuranza.
Pero para que esa semilla de fruto, primero debe ser sembrada en el tiempo y espacio adecuado, con todo el amor y conocimiento posibles.
Esto no es una garantía. NADA LO ES. En este mundo, NO HAY GARANTÏA de ningún tipo.
Enfermedad, vejez, muerte, desgracias y padecimientos, acechan al ladrón y al santo. La naturaleza no es justa- NO LO ES. Porque la justicia es un concepto relativo, como todos los conceptos.
Sólo hay un modo de despertar: cuando el momento llega- No antes, no después. Por más que hagamos esfuerzos sobrehumanos, no somos dueños de ese tiempo.
Qué queda por hacer entonces? La respuesta es sencilla: VIVIR
Ahora el gran desafío, es hacerlo. No es vivir que tu corazón lata. No lo es que tengas un título o un doctorado, o que dejes descendencia en este mundo. Si así fuera, muchos estarían condenados desde que nacen hasta que mueren.
No, vivir es un regalo único y transitorio en este mundo. No conozco a un solo ser que me demuestre lo contrario. Lo conoces tú?
Nadie ha vuelto de la muerte para enseñarte lo que hay más allá. Y aunque alguien regrese…serviría de algo si tú no VIVES tu propia muerte?
Si NACES, en este mundo, es más que probable que MUERAS. Cómo, dónde y cuándo, ya son cosas que escapan a nuestra decisión, excepto que nos suicidemos.
Pero si de vivir se trata, no son tus órganos ni tus actos los que determinan cómo será.
Podemos ayudar o impedir algunas cosas en esta vida.
Eso es una elección, creo que sí. Ayudaremos a la semilla, o la perjudicaremos.
Está en uno. En la CONSCIENCIA de ese SER que está recubierto por un yo tan bien recreado como un disfraz, con nombre y forma.
Eso que crees que eres, DIFÍCILMENTE seas.
Lo que eres, lo que ES, difícilmente puede ser dicho en palabras.
Todo lo que los grandes maestros e iluminados han hecho, es intentar acercarnos a una posible traducción de algo tan enorme que JAMÁS podría ser dicho en sonidos humanos.
Es un amoroso y compasivo esfuerzo de estos seres, por mostrarnos lo que es una ROSA, más allá de describir su AROMA.
Pero hasta que no seamos la ROSA, todo será una descripción, una sensación, una emoción o una ilusión.
SER no puede ser confundido con PARECE.
Y Viceversa.
Por lo tanto, y hasta que llegue el despertar, vivamos.
Con todo lo que hay en mí, te abrazo.
NAMASTÉ ♥