Toda verdad necesita amor

“Toda VERDAD necesita AMOR”—Lakshahara Ji

Toda verdad necesita amor
No es cuestión sólo de lo que decimos, sino de CÓMO lo decimos.
En la cocina, un cuchillo desafilado puede hacer más daño que una cuchara. Y uno bien afilado puede hacer un corte preciso y útil.
Cuando hablamos, nuestras palabras pueden ser como un cuchillo desafilado, como una cuchara o como un cuchillo afilado por ejemplo. Las palabras deben ser sólo un instrumento.
Y siempre, siempre, debemos profundizar en QUIÉN MANEJA EL INSTRUMENTO:
La mente? el ego? el corazón emocional? el ser? Depende de quien tenga en la mano el cuchillo afilado, o el desafilado, o la cuchara, será útil o no.
Pero ¿útil para qué?
Para ayudar?
Para servir?
Para reflexionar?
Para convencer?
Para disuadir?
Para imponer un punto de vista?
Para gritar?
Para violentarse?
Para compartir?
Para expresar amor?
Para expresar violencia?
Para manipular?
Para abrir las puertas de la reflexión?
Para cerrarlas?
Recordemos que la palabra es un instrumento muy potente. Pero no el único. Los grandes maestros nos enseñan en principio con la palabra.
Es lo primero, lo mas concreto que podemos ver desde nuestras penumbras.
Pero con lo que mas enseñan es con el ejemplo. Mira a un maestro, mira como actúa, mira cuanto hace y fijate si esta en sintonía con lo que dice y con lo que piensa.
Un maestro es un hombre coherente, ecuánime, que piensa, dice y hace todo como si fuera un solo instrumento
Y aplica una carga adecuada para que la resistencia baje.
Por eso Lakshahara dice: TODA VERDAD NECESITA AMOR
La VERDAD tiene un peso rotundo. Y el amor DULCIFICA la CARGA y produce un néctar que penetra en todo nuestro SER.
Namasté y gracias por compartir.

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