VIII- LAS ORACIONES DE LA REINA KUNTI

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Cuando Krsna, dispuesto a ir a Dvarka, subió a Su cuadriga, —Después de hacer los ritos y de consolar a los Pandavas— Y después de tres asvamedhas del rey Yudhisthira, vio que Uttara se dirigía a Él, corriendo aterrada. Uttara clamó:¡Protégeme! ¡Protégeme! ¡Oh, místico Supremo!Dios de dioses, Señor del universo,Aparte de Ti a nadie más veo, que nos libre ante la muerte y de lo adverso. Una flecha de hierro candente,Se dirige a mí, ¡oh, Señor protector!Deja que me cause la muerte,Pero que no aborte por ello a mi embrión.
Suta dijo:Krsna, al ver a Sus cinco devotos bajo amenaza, esgrimió de inmediato su disco sudarsana, y junto con neutralizar el brahmastrade Asvattama, con su energía personal cubrió el embrión de Uttara; luego Kunti con sus hijos y Draupadi agradecidos, le hablaron al Señor en el momento de despedirlo.
Kunti dijo:¡Oh, Persona Suprema!, Te reverencio,Controlador de la externa energía, Siendo invisible, estás fuera y dentro, Y eres el sustento de toda vida. Escondido tras la cortina engañosa de maya,¡Oh, irreprochable!, Te encuentras más allá de los sentidos, No eres percibido por el observador que se engaña, Pues como un diestro actor pasas desapercibido. Si para los paramahamsas y almas puras vienes, A enseñarles la ciencia del bhakti-yoga,¿Cómo podremos comprender a las mujeres, Si no es recibiendo Tu misericordia? Ante Krsna, el hijo de Vasudeva y Devaki, Ante el niño amoroso de Nanda y los gopas, Ante Sri Govinda, vengo a postrarme, Y a ofrecerle mis reverencias respetuosas.Reverencio a quien tiene Su ombligo cual loto, A quien luce de lotos una guirnalda, Reverencio a quien tiene cual loto Sus ojos, Y cuyas plantas están con lotos grabadas. A Devaki has protegido y a nosotros mismos, Del veneno, del fuego, de la asamblea viciosa, De los caníbales y en el exilio, De la gran guerra y de esta arma espantosa. Yo deseo que estas calamidades, Se repitan una y otra vez, Porque así Te veré viniendo a salvarme, Lo que significa no volver a nacer. Alcurnia, opulencia, educación, belleza, Embriagan al alma con logros falsos, Mas ningún sentimiento por Ti despierta, Aquel que no está materialmente exhausto. A Ti, la propiedad del empobrecido, Al que trasciende esta naturaleza, Al autosatisfecho y gentil amigo, Al amo del monista, ¡mis reverencias! Yo Te considero el Señor del tiempo, Sin principio y el Omnipenetrante, Por igual estás hacia todos dispuesto, Las disputas las crean nuestros enlaces. ¡Oh, Alma del universo!, es desconcertante, Que aunque no actúas, aun así trabajas, Que siendo eterno entre nosotros naces, Y entre las especies de vida más bajas. Tu temor al lazo de Yasoda me desconcierta, Pues sabemos que a Ti teme el temor personificado; Para la razón de Tu venida hay muchas respuestas, Pues por el bien de las almas estás siempre ocupado. Quienes siempre escuchan y glorifican Tus actos, —O se complacen cuando lo hacen otros — A su existencia material le dan el alto, Siempre dedicados a servirte dichosos. Tú mismo hiciste todos los deberes, ¿Nos dejas hoy a pesar de que por completo dependemos de Ti y que a muchos reyes, Tenemos hoy como enemigos abiertos? Así como el nombre y la fama se acaban, Cuando del cuerpo se retira la vida, Así se les acabará a los Yadu y a los Pandava, Si al irte Tú, ya no nos miras. Nuestras ciudades y aldeas están florecientes, Hay hierbas, cereales, frutas y claras aguas, Todo luce hermoso porque estás aquí presente, Y porque reciben el calor de Tu mirada.¡Oh, Señor y Alma del universo! Por favor corta las amarras, —Ese fuerte nudo del afecto— Que siento por los Vrisni y por los Pandava.¡Oh, Señor de Madhu!, tal como el Ganges, Fluye venciendo todo obstáculo hasta el mar, Que mi atracción por Ti nunca se aparte, Que no se desvíe hacia nada más.¡Oh, Krsna!, amigo de Arjuna, ¡oh, el mejor de Tu dinastía! Tú destruyes esos partidos que perturban la tierra, Tú proteges a las vacas, a los devotos ydvijas,¡Oh, poderoso Dios!, a Ti, mis reverencias eternas.
Suta dijo:Krsna, al oír a Kunti, sonrió en forma hechicera, —Tan hechicera como Su poder místico— Luego Yudhisthir se acercó lleno de pena, Por la guerra habida en su beneficio.
Yudhisthir dijo:Así como el lodo no filtra el agua enlodada, Y como el vino no limpia su propia mancha, Así el sacrificar animales no salva al causante de semejante matanza.

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