Procurar lo necesario

Procurar solo lo que necesitamos: el rey Janaka

El Rey Janaka, incluso mientras cumplía con sus deberes para con el mundo ordinario,como gobernar su reino, y procurar lo necesario para sus súbditos, pudo volver completamente sus pensamientos hacia lo divino. El gran sabio Suka estaba una vez enseñando muchas cosas a sus discípulos. Janaka supo de esto y deseó convertirse en discípulo de Suka y recibir sus enseñanzas. Se dirigió al bosque, presentó sus respetos a Suka y le pidió que lo aceptara como uno de sus numerosos discípulos y le solicitó permiso para asistir a sus clases. A paritr de ese día, Janaka se portó como uno de los discípulos. Un día que no llegó a tiempo, Suka no inició sus clases, esperando a que el Rey llegara. Además de eso, les dijo a sus discípulos que estaba posponiendo la clase por esa razón. Cuando les dijo que esperarían hasta que Janaka llegara, ellos empezaron a murmurar entre sí y se decían unos a otros que habían buscado a este gran sabio sólo porque creían que él no concedía importancia especial a los reyes y otras personas poderosas.
Desde aquel día, su fe en el gurú empezó a declinar y empezaron a sentir envidia por el Rey Janaka. Tan pronto como Suka percibió tal sentimiento de envidia y celos entre sus discípulos, decidió enseñarles una lección. En un momento oportuno hizo creer a todos los alumnos que la ciudad de Mithilapura estaba en llamas. Todos empezaron a pensar en las consecuencias, en lo que podría pasar en sus casas, y corrieron a la ciudad para salvar lo que pudieran. Sin embargo, Janaka no se mostró inquieto ni se movió de su lugar. Suka le dijo que las llamas parecían haberse extendido hasta el palacio y lo conminó a que fuera y salvara a sus habitantes.
Janaka sólo sonreía, pensando que la voluntad de Dios se cumpliría y nadie podría cambiarla. Los envidiosos estudiantes que corrieron hacia la ciudad encontraron que no había ningún fuego y que aquello había sido sólo un engaño. Regresaron y le informaron esto a su Gurú y se sorprendieron de la estabilidad mental de Janaka. Suka los miró y les dijo que era mejor tener un sólo estudiante disciplinado que muchos que no tenían firmeza de mente.

Todos ustedes están luchando en este mundo para no ser engañados por la codicia, la envidia, la lujuria, la ira, etc. Sólo Dios es el antídoto apropiado para apagar este fuego; y ustedes lo están logrando.

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