Nacer y morir

Nuestra actitud hacia la vida es similar a la del hombre que se instala en la sala de espera de una estación de ferrocarril, como la de un viajero que utiliza la sala de espera. Este hombre sabe que se ha detenido aquí sólo por un rato. Deberá irse pronto. Por tanto, ¿qué importancia tiene esta sala de espera? Ninguna en absoluto. No tiene significado. Tira diversos objetos al suelo, escupe, la ensucia. Es descuidado. No se halla interesado en ningún acto de decencia, después de todo, debe irse en un rato, al oír el TAÑIDO DE LA CAMPANA.

nacer y morir

 

Del mismo modo consideramos la vida como una residencia temporal. La tendencia es: ¿por qué sería necesario buscar la verdad y la belleza en ella? Quisiera enfatizar que esta vida llegará a su fin en su momento, pero que no hay forma de huir de la “verdadera” vida. Podemos cambiar esta casa, este lugar; pero la esencia de la vida permanecerá con nosotros. Y éste es nuestro Yo, con una Y mayúscula. No existe forma alguna de deshacerse de él.

 

(Osho)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *