La actitud en las tareas

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Siempre hay alguna tarea por realizar, sea dolorosa o no dolorosa y la actitud ante ambas tiene que ser siempre la misma. Las tareas, cualesquiera que sean han de realizarse con fortaleza, entrega, servicio. Igual que Krishna o que Jesús, igual. ¿Por qué tendría que ser distinto? Ellos vinieron a dar un mensaje y nosotros lo tenemos que respetar. El servicio es para todo el mundo y en cualquier circunstancia tiene que ser, si se me permite el término, de la misma calidad.

En este trabajo la calidad puede ser buena, mala o superlativa, hay que tratar de lograr que sea superlativo el trabajo y que el contento interior more siempre en nosotros. El Yama o las potencias del devoto como suscribe el Yoga, tiene en uno de sus puntos o eslabones, esta mención de realizar el acto, cualquier acto que sea, de un modo superlativo y esto únicamente se puede dar con Contento interior. No importa cuál sea la circunstancia, el Yoghi siempre está contento. Por lo general cuando digo contento, la gente piensa que se debe de estar riendo de todo y todo el tiempo, pero no, estoy hablando del Contento interior, donde no hay ningún tipo de modificación, ante las cosas que ve.

 Si el Yoghi ve un acto feliz, no se vuelve exultante y si presencia un acto triste, no se deprime, ya pasó la etapa de la ecuanimidad y ahora mora en el equilibrio, siempre en un estado de equilibrio. Reitero, ecuanimidad no es equilibrio, lo vuelvo a decir, ecuanimidad significa observar todo, todo lo que hay adentro, sin irse a nada en particular, simplemente observarlo todo, como observar este recinto y no moverme de mi lugar.

 Eso es ecuanimidad y en ese estado Krishna puso a Arjuna, y como simbología se dice que (Krishna) lo condujo (a Arjuna) al medio del campo de batalla, desde donde pudo observar a sus contrincantes. Arjuna todavía sin el conocimiento preciso del Ser, entró en pánico cuando observó contra quiénes tenía que luchar. En el campo de batalla estaban sus parientes, seres a los cuales el estaba apegado y su mente reacciono ante lo que vio. Esto significa que los sentidos, a través de la consciencia proyectiva o ego, reaccionan al estimulo exterior, pero la impresión está en el interior. Si la impresión no estuviera en el interior, no se produciría tal reacción.

 Puedo tener los ojos en las orbitas y si desconecto el conducto cerebral, no veré nada aunque los ojos estén ahí. El Yoghi lo que aprende es, para decirlo de un modo burdo, a desconectarse. Arjuna no estaba desconectado, estaba conectado a las impresiones sensoriales y esto que vio, le causó gran impresión, a tal grado que se deprimió hondamente.

 Esta es la característica de Arjuna ante este primer episodio, observar el objeto de atención, que para su sorpresa le trae desazón y apego. Y la característica de Krishna es Achyuta (Inmutable) ante los hechos que estaba observando. Krishna estaba desconectado de las impresiones sensoriales, esto es lo que todo Yoghi tiene que realizar. Arjuna estaba conectado a sus impresiones sensoriales a través de la conciencia proyectiva, claro, el ego es la conciencia que proyecta ante lo que se ve.

 Entonces, tenemos a dos personajes. Uno espiritualmente desconectado y el otro conectado, uno con Plena Conciencia de Si Mismo, el otro completamente ignorante de lo que es. Ni siquiera el Bienaventurado Señor Krishna pudo impedir la desazón de Arjuna, nadie la puede impedir, porque es un proceso que debe vivirse, ya bien de un modo externo o bien internamente.

Lakshahara

Fuente: http://www.retirocatemaco.com/#!Las-Tareas-y-la-Inmutabilidad/c1vn8/F7F01FC2-968E-4ACF-A5DE-B2AF4E845EBC

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