Encarnaciones plenarias

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En un tiempo remoto, en una era antigua, ciertas semillas humanas fueron plantadas en este planeta; cada vez que una de estas semillas, llamadas Encarnaciones Plenarias, era plantada, con ellas venían otras semillas. Por ejemplo: Jesús era la semilla plenaria y Juan el bautista encarnaba junto a él; ahora bien, siempre sentí que el ser que conduce mi vida espiritual en este tiempo poseía el conocimiento plenario de aquel llamado Juan el Bautista. Fue así, que después de muchas veces, le pregunte: ¿Tú posees el conocimiento de la Encarnación Plenaria llamada Juan el Bautista? Él dijo: ¿Por qué preguntas esto? Yo le dije que cuando la voz interior de Juan el Bautista aparecía, no la distinguía de la suya propia, ambas eran idénticas. Luego de un rato respondió: Tú eres emanación directa de ese Ser, quienes están contigo son las semillas que siempre acompañan nuestras Encarnaciones. Más allá de quiénes hemos sido, es de vital importancia comprender lo que debemos ser en el momento actual. Se me ha enseñado que el fluir de esta forma actual y la del Instructor no es desconocido para ustedes. Somos en verdad Uno, y debéis creer en ello no por lógica sino por fe.

-Pero, ¿Por qué los conocimientos son para este tiempo? ¿Se refiere a que no estábamos totalmente preparados?

Los hombres del tiempo de Juan el Bautista y Jesús, poseían un conocimiento llamado hermético. Juan el Bautista iba al desierto y Jesús también. Los tres Reyes Magos fueron hermanos mayores en ascenso, ellos prepararon sus llegadas y les asistieron; en la Biblia sólo dice que fueron a ver a Jesús; pero, estos Reyes no eran sólo magos, dominaban tres conocimientos herméticos y secretos en unión directa con seres intermedios, o Hermanos mayores. Ellos despertaron a Juan el Bautista y a Jesús, para que enseñaran la Verdad y cumpliesen sus misiones; los seres que encarnaron y encarnan con Ellos aún siguen cumpliendo esa misión.

-¿Qué quieres decir con que despertaron a Juan el Bautista y a Jesús después del nacimiento?

Las Encarnaciones Divinas toman forma humana por mandato directo del Padre; nosotros reencarnamos, Ellos encarnan a voluntad. Jesús fue instruido por Juan el Bautista y ambos enseñaron a los Esenios, al pueblo y a sus discípulos de tres maneras diferentes; a los Esenios de forma hermética; al pueblo le daban la enseñanza tal cual éste podía tomarla, por eso el Maestro decía: Quien tenga oídos para oír, que oiga; y a sus discípulos les daban una especie de tesoro, uno que se llevarían encarnación tras encarnación; dentro de cada conciencia, este conocimiento es esencial y eterno.

-Cuando Buda enseñaba a sus discípulos, ellos lograban elevarse rápidamente e incluso algunos llegaban al Nirvana. ¿Por qué en el tiempo de Jesús no fue tan fácil eso?

¿Tú crees que fue así en verdad?

-Creo que sí; siempre y cuando esas personas tuvieran cierta elevación espiritual.

Son pocos los dichosos que logran iluminarse en esta misma vida; la mayoría de nosotros somos como peces que luchan por liberarse de las redes del pescador; logramos a veces salirnos de la red, merced a nuestro amor por el Padre.

-Pero al estar en contacto con un Maestro como Buddha, ¿La elevación no es más fácil y rápida?

Sí; eso continúa día tras día, a veces puedes iluminarte en una vida, pero debes volver para que esa luz sea absorbida por tus hermanos.

-¿Por qué al llegar a un gran nivel espiritual como el Nirvana, el Devoto tiene que volver a encarnar?

Cuando te iluminas no hay egoísmo; quieres que todos se iluminen, por eso vuelven.

-¿Por qué se demoran tanto en volver? ¿Depende de cómo vamos evolucionando?

Están en forma física o etérea, pero siempre conectados a nuestra conciencia.

-Algunos moran en otras esferas o mundos. ¿Aún así están conectados a nosotros?

Sí, no hay distancias en la Eternidad.

-¿Qué pasa con los seres que carecen de luz?

Todo ser tiene su luz.
Debemos entender las diferencias entre Encarnación, Emanación y Porción Plenaria. La Encarnación espiritual o segundo nacimiento, no se produce necesariamente en el momento en que un Alma toma contacto con el cuerpo, la Encarnación espiritual se produce dentro de la conciencia a partir de lo que se ha dado a conocer como Conciencia Crística; cuando esta Encarnación se hace consciente de sí misma, se vuelve Omnipresente; este contacto con el conocimiento da como fruto que este mismo se emane y se proyecte como Porción Plenaria. Debemos considerar lo siguiente: La Encarnación es como una planta, esta tiene muchos gajos y da diferentes aromas, todo esto se deriva de la misma planta; cuando la Encarnación Divina necesita emancipar su conocimiento produce en sus frutos, flores y aromas la independización corporal, pero no el conocimiento trascendental. Ahora tomaremos un retoño de esa planta y la trasplantaremos en otra porción de tierra para que crezca; a este proceso se le llama Emanación. Por lo tanto, la Emanación es el proceso por el cual la Encarnación Divina expande su cualidad a partir de su propio conocimiento trascendental. Ahora, la semilla que es conocimiento puro comienza a manifestarse como Conciencia Crística dentro de la mente llamada especulativa; esta semilla comenzará a crecer; esto es, tendrá conocimiento de sí mismo y de dónde proviene su propio ser, ahora se ha convertido en una planta que es distinta de la otra desde el punto de vista relativo, pero idéntica en conocimiento; a esta manifestación se le lama Porción Plenaria.

-¿En qué momento se manifiesta plenamente la Conciencia Crística? ¿Cuándo somos plenamente conscientes de Ella? ¿Es posible que se manifieste sin que el individuo sea consciente de lo que sucede?

El tiempo es lo de menos en el Reino de Dios, dedícate a observar solamente los momentos en que el estado de serenidad (Sattwa) se manifiesta; este estado da la característica de la semilla o Encarnación procedente. Sí, este estado permanece en el tiempo para poder entrar así, al Reino de Dios.

-¿Por eso es tan importante no involucrarse para mantener la serenidad y la estabilidad? ¿Eso se logra cuando se trasciende las tres Gunas o mientras se mantiene uno en estado Sattwico?

-El estado Sattwico es el que permite la serenidad y la estabilidad; en este estado el amor puro comienza a prevalecer; uno ya no se involucra psicológicamente. Y también en este estado el sufrimiento se purifica.

-¿Es como el estado de vacuidad?

El estado de vacuidad se produce dentro de Mukti, Moksha, Kalvalya, Satori. Tú no puedes saber intelectualmente si has entrado en Él; sólo te sentirás renovada, bendecida, transformada.

-¿Cómo no sentirse involucrado ante el dolor de mis hermanos?

El dolor de nuestros hermanos es por algo y debemos entenderlo. Se acepta con abandono, pero no deja de sentirse. Se sabe irremediable, pero se siente. El dolor te involucra sin mancha alguna; sólo debes observar que no se expanda en sufrimiento. Debes ser ecuánime y equilibrada como los dos platillos de una balanza que se encuentran ambos a la misma altura. Uno de los platillos pesa las pasionalidades, el otro pesa las virtudes; si los dos platillos llegan a estar perfectamente nivelados el uno con el otro y esto prosigue en el tiempo, el devoto podrá comprobar que el dolor comienza a purificar su vida, sopesando las penas y convirtiéndolas en cenizas. Recuerden el dolor de Jesús; él lo padeció, no lo sufrió.

-¿Entonces debemos diferenciar el dolor del sufrimiento y saber de donde proviene cada uno?

Jesús era puro desde su primer nacimiento, Él se mostró de un modo por el cual el sufrimiento humano debería observarse; pero en realidad, el padecimiento que procuró mostrar dio por resultado que hasta su cuerpo dejara de padecer y la purificación ocurrida fue una gran manifestación de amor. Seres como Jesús pueden mostrar su amor eterno a partir de una manifestación relativa como el dolor.

– ¿Entonces antes que el amor esta el dolor? ¿Hay que traspasar el dolor para amar plenamente? ¿Antes que Jesús, está Juan? Yo creo que uno es en el otro, como el dolor es en el amor implícito.

Pero son dos plantas diferentes con el mismo conocimiento, porque el rencor empaña o mancha el amor. Queridos, por favor, concentren todas sus energías para lo siguiente: No se puede amar de un modo total y divino si no nos perdonamos a nosotros mismos, a nuestros semejantes y por último a nuestros enemigos. Este es el orden, medítenlo por favor, tómenlo como su práctica continua, y con el tiempo morarán por siempre en la felicidad inmutable del Señor.

-Pero el odio y el amor es lo mismo, solamente están en distintos polos pero se pueden revertir. Con el perdón, sí.

No necesariamente.

-Yo preguntaba si la conciencia Crística puede manifestarse sin que la persona tenga conciencia de eso.

Sólo quiero decirte que lo que tú llamas amor está emparentado con el odio, si proviene del deseo desordenado. Es decir, del polo opuesto placer y dolor, pero cuando uno se sale de estos dos polos o imanes, observa como vidente y purifica inmediatamente estos dos polos opuestos, que nada tiene que ver con el amor divino. Este amor, en realidad es afecto, yo estoy hablando del amor divino, este afecto es producto de la mente psicológica y proviene del deseo.

-Si, es así, el verdadero amor no tiene nada que ver con el odio.

El amor divino proviene directamente de Dios y sucede en el hombre luego de purificar este par de opuestos.

-¿Puede una persona nacer sin capacidad de amor humano?

Si no amase no estaría en este planeta, todos tienen la capacidad de tener ese amor divino.

-Entonces, ¿Para pasar al amor divino como tal, tenemos que tener pleno control de nuestra mente y sentimientos?

No lo sé. Los cinco lazos que atan al ser humano a este mundo de deseo y lujuria son: la ignorancia, el egoísmo, el afecto (fuerza de atracción) la aversión (fuerza de repulsión) y el apego a la vida. Para fundirnos en el Señor debemos salirnos de estos cinco lazos.