Charla sobre el ego y sus proyecciones en la personalidad

Charla sobre el ego y sus proyecciones en la personalidad

Charla sobre la personalidad, el ego, la proyeccion, la ofuscación y otros procesos mentales

Lakshahara: Toda personalidad está fundada en un ego que proyecta. Si este ego lanza ciertos pensamientos que tienden al sufrimiento, se dice que este ego es el ego del fracaso. Si este mismo ego proyecta pensamientos que traen placer, se dice que este ego es el del éxito. En ambos casos esta proyección hacia un futuro próximo o lejano trae ofuscación. 

Vivekamukti: ¿Si se proyecta un pensamiento en busca del placer, allí también se produce ofuscación durante la proyección?

Gopalnidra: ¿Sucede lo mismo al pasado próximo o lejano, cierto?

Lakshahara: Ambas preguntas son correctas.

Vivekamukti: Creo, si me permites, que la proyección de lo deseado hacia el placer, no trae ofuscación, sino que engendra lujuria. Aun conseguido el placer, se alimenta más lujuria., No logro ver la ofuscación.

 

Lakshahara: La ofuscación aumenta de modo sutil desde el momento de nuestro nacimiento. Pero no se alcanza a percibir como tal, sino a través de múltiples sentimientos contradictorios.

 

Vivekamukti: Se proyecta el deseo para no ser concientes del aquí y ahora. Esto diluiría de inmediato el deseo. Por lo tanto, no hay necesidad de desear.

 

Atmanadeva: ¿La ofuscación viene de la proyección al futuro, pero también va siempre ligada al pasado?

 

Lakshahara: Es el principio fundante de todo sentimiento sufriente. Comienza al nacer.

 

Arthashakti: También observo en mí que esto es cíclico y mutante, es  decir,  la forma de reclamar el poder que da esta posición va cambiando de modo, aunque no de objetivo.

 

Vivekamukti: Eso es porque el ego debe tomar múltiples disfraces para poder engañarnos de nuevas maneras una y otra vez, y perpetrarse a futuro. Si ya lo descubrimos, si estamos atentos, debe mutar.

 

Arthashakti: Yo lo veo como una batalla entre el ego maduro que quiere florecer y el ego primitivo-inmaduro.

 

Lakshahara: ¿Crees que luchan entre sí?

 

Arthashakti: Bueno,  siento que uno quiere lapidar al otro.

 

Lakshahara: ¿Cómo es eso?

 

Arthashakti: Cada vez que siento que florece algo en mí,  derivado de un ego mas maduro, veo escondido en los rincones al miedo, la ira, la codicia,  preparados para saltar.

 

 Lakshahara: Tanto el ego del éxito como el del fracaso se proyectan hacia un futuro próximo o lejano trayendo así, ofuscación,  dado que tanto uno como el otro provienen de la necesidad de que “Yo” sea el hacedor de mis acciones. Este ego carece de conocimiento sobre lo que debe hacerse o no. Carece de conocimiento sobre los asuntos espirituales que liberan al hombre del cautiverio material, es decir, de esta proyección y por ende hacen que este ego, madure.

 

Hamsaprem: El ego del éxito o fracaso no tiene conocimiento de los asuntos espirituales, y creo que esto se ve reflejado cuando en nosotros existe una segunda intención detrás de cualquier acción.

 

Lakshahara: Esta segunda intención se llama pensamiento ulterior.

 

Vivekamukti: No puedo dejar de ver en el deseo algo llamado especulación, relacionado a juicio y prejuicio, o pensamiento ulterior, es decir, un agregado. Pensamiento ulterior equivale a obtener un resultado, a hacer o proyectar algo para que suceda algo. Es el agregado como cuando uno ve un paisaje, no hay nada que agregar. Pero si de pronto aparece el pensamiento ulterior, allí esta el deseo y uno deja solo de ser testigo para ser el que desea, el que proyecta.

 

Lakshahara: Este yo que se perpetua a través de esta proyección egotica es un yo oscuro, un yo sombrío que lo único que quiere es que el objeto de su deseo sea realizado.

Ahora podemos también darnos cuenta, que si hablamos de un lado oscuro, hay un aspecto luminoso que podemos percibir a través de algunos elementos que se nos han dado por añadidura. Por ejemplo, el poder de la concentración en un punto, el poder de la reflexión sobre aquellas cosas que traen sufrimiento, y aquellas que traen felicidad, el poder del discernimiento que verifica, observa y contempla lo verdadero de lo falso, lo real de lo ilusorio. 

 

Vivekamukti: ¿La obscuridad que son los velos que monta el miedo y que hacen una densa pared por donde apenas filtra la luz, se derriba a través de estos poderes entonces? ¿Pero en medio de la tormenta de arena como concentrarte, reflexionar y discernir? ¿Cómo alcanzar esa luz en medio de la tormenta?

 

Ishwaraprem: Dentro del estado sufriente uno puede cambiar el modo de pensar. Además del aspecto oscuro existe al mismo tiempo el aspecto luminoso que posibilita el cambio.

 

Claudia: ¿Cómo buscar la felicidad cuando no la he experimentado verdaderamente?

 

Gopalnidra: Si no tenemos conciencia de nosotros mismos no podremos darnos cuenta si somos felices, estamos en paz o solamente tomamos y nos involucramos con el placer.

 

Lakshahara: El aspecto oscuro y sombrío de la proyección egótica, llamada “yo”,  intuye y tiene certeza de que sus acciones son probables, de que sus acciones son dadas, de que sus acciones son fundadas, de que sus acciones son perpetuadas, y condiciona la intencionalidad dentro de este mundo de nombre y forma. A esta intencionalidad se le llama personalidad. Y esta personalidad con su Yo oscuro y sombrío, inicia el camino de la obtención del objeto de su deseo.

 

Vivekamukti: La brecha entre el “yo” de la supervivencia y el yo maduro esta muy mezclada hasta no estar despiertos o despertando.

 

Gopalnidra: Yo creo que al principio actúa sin más intención que sobrevivir pero va aprendiendo con las circunstancias, o sea, usa las mismas herramientas y poderes para perpetuarse y por ello pierde su inocencia inicial.

 

Lakshahara: Este yo sombrío, este yo hacedor lleva una carga. Desde el punto de vista del sufrimiento esta carga es grande y la reacción que se obtiene de ella es la indiferencia.

Este yo hacedor que considera placentero todo lo que vive y que anuncia con sus actitudes el ego de su éxito, merece una posición estable para afianzarse, una satisfacción sostenida por los logros realizados, pero al mismo tiempo, la misma reacción de odio, resentimiento, amargura, celo, ira, posesividad por todo aquello que anhela y no consigue. El ego del fracaso indica no posesión, no acción, pasividad sin conocimiento, es decir, no obtiene nada porque se considera, “nada”. En el ego del éxito, se busca todo y al no obtenerlo todo, uno se queda sin nada. Las dos proyecciones producen mucha frustración, y una y otra vez uno regresa al punto de partida inicial, sin saberlo, la proyección del ego, nuevamente.

 

 Jivananda: Yo creo que todo tiene su propósito, sin él no podría hacerse uno consciente.

 

Lakshahara: Estos factores que provienen del ego, hacen de la proyección, la personalidad, y esto no es algo que uno no debería anhelar, hace que uno se proteja de todo aquello que le es impropio, de todo aquello que considera desleal, de todo aquello que no considera bueno en relación a la proyección egótica.

Todo esto se fusiona ante el amparo de la protección. ¿Que ve la gente?, una persona fuerte, indomable, firme, rebelde, o bien, desamparada, desesperada, desolada.

Sólo un instructor, guía o gurú, ve la sustancia de todo aquello que subyace en la superficie.  Existe en ciertos momentos de esta proyección, un elemento fantasioso que es la actuación, en relación a algunas formas para poder acercarse al prójimo y muy imperceptiblemente sabemos que no es parte de la asociación que el ego esta proyectando, sin embargo, el sentido oculto de todos los elementos proyectados, Dado esto, nadie puede ayudarnos excepto un Guía, porque cada uno estamos vagando por el submundo de la proyección. A menos que aparezca un Guía, que sea conocedor de la sustancia suprema y de los elementos cognoscibles que se perpetúan dentro de la proyección, puede existir la posibilidad del cambio.

 

Turiyadas: La lucha por las causas “justas”, en realidad son un aspecto mas de la personalidad, la cual lleva una intención oculta, por tanto es ilusorio la lucha por las causas “justas”, en realidad son un aspecto mas de la personalidad, la cual lleva una intención oculta, por tanto es ilusorio.

 

Lakshahara: De todo lo que se ha platicado, tenemos a un nuevo personaje: el pensamiento ulterior. Intento quedar bien con mi prójimo cuando en verdad estoy pensando lo contrario: “factor sustancial de la proyección del ego”. Esta es una faceta obstinada del ego que ahora esta perpetuándose dentro de nuestro cerebro, dejando un profundo surco. Este surco se emancipa en cada capa obteniendo así el pensamiento de rehusar soltar aquello que me pertenece y hacer que yo pueda protegerme de mis enemigos y acercarme a mis amigos. La recurrencia de todos estos elementos sucede a causa de nuestra negación a la transformación y al cambio.

El resultado de esta recurrencia es porque no queremos soltar estos elementos que hacen que esta personalidad se haga cada vez más fuerte. Esta constante intención de no cambiar produce manipulación y resentimiento y el veneno es la proyección que el ego hace para exaltar nuestra personalidad. Lo que permite es que no tomemos conciencia de nuestra alma inmortal como una chispa de la divinidad, pero la percepción de nuestra fe primigenia nos permite saber que hay algo más.

Por lo tanto, este aspecto egótico provocado por la proyección debe caer inevitablemente si nuestra certeza es la realización espiritual. Y con ella, todo elemento obstructivo queda purificado. Pero cuando nos damos cuenta que esta proyección donde hemos afianzado nuestra personalidad trae hondo sufrimiento y no nos permite avanzar en el camino de la luz, sentimos culpa y nos hacinamos en nuestro pequeño hoyo interior, provocando así mayor frustración.

Debemos entender, que a la luz del conocimiento, no existe la culpa, no existe la frustración, no existe el desmerecimiento, entonces desde allí y como plataforma de lanzamiento debemos emprender este viaje hacia el conocimiento de Dios.

¿Qué es lo que mantiene unido a este pequeño yo devenido de la proyección del ego? la personalidad que ya ha sido moldeada como el escultor moldea su escultura. En este molde uno puede anunciar: “tengo mal carácter por esto, por eso, por aquello”.

Pero es importante que uno intente cuando vienen estos pensamientos, quitar el “esto”, “eso”, “aquello” y nos daremos cuenta que no existe mal alguno cuando estos elementos son quitados. Y la energía o la fuerza inherente que permite que esta personalidad se geste, seria liberada cuando estos prefijos, son quitados y aniquilados. ¿Que sucede entonces, cuando uno a través de la gestación de este molde firme, duro y homogéneo llega a la conclusión de que no confía en la gente por tal o cual razón. ? La reflexión sería que uno es la primera persona en la cual uno debería confiar, porque no habrá nadie mas que uno mismo el que siempre se traiciona a uno mismo, mientras que la palabra “no confío” este latente basada en una profunda personalidad, el obstáculo será cada vez mas grande, y las dificultades para relacionarnos con las personas también lo será. ¿Y por qué sucede esta situación? ¿Por qué, tamaño obstáculo en nuestra vida? porque la actitud que se ha gestado a través de años. Es una actitud de protección a partir de los elementos que han sido proyectados  y porque uno a través de esto niega neutralizar la asociación con esa actitud para poder liberarse de ella.

En verdad, uno intenta confiar en los demás, pero se vuelve un obstáculo y un problema porque uno tiene dificultad para confiar en sí mismo. Cuando no hay ninguna dificultad con uno mismo en relación a la confianza, no tiene dificultades para relacionarse con los demás. En verdad, todo esto se ha convertido en una grandísima fortaleza, en un grandísimo escudo de protección por lo tanto uno nunca esta “aquí y ahora”, asumiendo lo que verdaderamente Es, sino, siempre tratando de ser lo que aparentemente Es. Podemos decir también que hay alguien, o algo, o una forma, o una entidad o un pensamiento enquistado dentro de nosotros. Este yo oscuro no permite que la luz de Dios pueda hacernos saber que somos Él y esta identificación con la oscuridad, trae muchísima violencia, nos hace terroristas de nosotros mismos y por lo tanto hacia y para los demás. Ahora en el estado de conciencia hay información sobre esta oscuridad pero no literalmente llamada oscuridad, sino una forma de ser para poder protegernos de todo aquello que nosotros consideramos como dañino. Y esta información, se va delegando hacia todo nuestro entorno familiar, hacia nuestro entorno de amigos, hacia los lugares donde acudimos e inclusive hasta en nuestra vida espiritual

Alimentar a este yo oscuro requiere una enorme energía en relación a la resistencia por querer estar bien, por querer estar sano, por querer estar liberado. Podemos decir “quiero la liberación” pero debemos profundizar mucho en ver si verdaderamente la queremos porque en verdad cuando hablamos de resistencia y liberación muchos optan a través de lo que han creado, es decir, mantener la resistencia para poder protegernos. Y esto es porque hay demasiado temor a abrirse, a liberarse y a manifestar el temor a la liberación, a la verdadera liberación que aniquila todas estas cadenas.

Un comentario sobre “Charla sobre el ego y sus proyecciones en la personalidad

  1. mi comentario se basa en los medios que interviene en el miedo y la confianza principalmente enraizadas practicamente son medios externos los que influyen medios externos las diluyen al termino de la misma mi percepcion de la atencion se ve alterada o solo se sigen factores que prosigan con el miedo visto como respeto de linea intermediaria entre ambos factores persona se van empalmando y son secuenciales mas sin embargo mi confianza se ve afectada por el alcance de metas a corto largo plazo en mi persona devido a la secuencia del empalme llegar al punto de el exterior persivido como admiracion se tornaria en un sentir erroneo

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