Dejar ir

dejar ir soltar

Dejar ir es SOLTAR

Si creemos que algo nos pertenece, nos aferramos a ello, y el aferrarse nos trae inevitablemente un lazo
Soltar, dejar ir, es restablecer el FLUIR
La no-interrupción, aquello que circula, llega a nosotros en un tiempo y en otro tiempo sigue su camino.
SEGUIR EL CAMINO, no es irse
Somos una parte del camino
Y todo es parte de nuestro camino
Caminar, circular, avanzar hacia lo que La Suprema Voluntad dicte
Sin atarse, sin poseer, sin reclamar, sin exigir, sin esperar…
Hay algo que realmente nos pertenezca?
Hay algo de lo que nos fue dado que no pueda ser quitado?
Ya que somos caminantes, ni nuestros pasos nos tienen como dueños: una vez dados, han sido dejados allí como una huella
No importa si se borra o no. Eso no tiene nada que ver con nosotros. Nosotros solo caminamos.
Del mismo modo, dejar ir es respetar lo que en realidad nunca nos ha pertenecido.
Dejar ir, es vibrar con la existencia
Dejar ir, es libertad

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