Cuida la armonía

cuida la armonia: paz mental

En toda grandeza espiritual debe cuidarse el estado de armonía, por el cual y en todos los casos, las palabras son la tierra de ubicuidad.
Dada la manifestación de la palabra, esta debe darse en pequeña medida, para así iniciar el camino que media entre el estado de pureza manifestada (Instructor), y el nacimiento de pureza en el ser a manifestarse, Discípulo.
La perfección se basa en conservar la calma; y el alimento necesario para nutrirnos de esa Gracia, es Dios.
Si la luz de Dios prospera en nuestra calma, la perfección vuelve a Él.
El buen conocedor aprende del semejante; no desdeña nada; sólo aprende siguiendo el camino de Dios.
Quien fluye como un río, es claro; y desde su fondo comienza a moverse, sin que se enturbie su rostro.