Apego: la deuda kármica

apego y karma

Arjuna se deja llevar por la ilusión; entonces, ve lo real pero no ve lo verdadero. Arjuna se deja llevar por los sentimientos; lo que él está sintiendo es el apego a todos sus parientes.

Esto quiere decir que el poder de discriminación no debería hacer diferencia; Arjuna no había hecho discriminación alguna hasta ese momento.

Porque observó que estaban sus parientes frente a él, dispuestos a pelear; quizás en otra situación y con otros contendientes la situación hubiese sido distinta.

De hecho, Arjuna estaba preparado para luchar. La discriminación espiritual es indiferenciada, no dice con este sí o con este no, o este me gusta más o menos que aquel; la discriminación espiritual es un camino de limpieza y lo primero que uno tiene que hacer es tornarse inegoísta. Si en el bando opuesto, no hubieran estado los parientes de Arjuna, él hubiera luchado; es decir, que antes de comprender, hay ignorancia; el estaba preparado para luchar porque era un guerrero. Él hubiera luchado frente a desconocidos porque no se habría tenido que enfrentar a su posesión y a su apego.
Ahora, Arjuna pudo comprobar que en el bando opuesto estaban sus parientes dispuestos a combatir contra él; dada esta situación, produjo en él gran mortificación, y el apego sobrevino como un oleaje a él.
Toda persona diría: ¿Cómo puedo matar a mis parientes? En realidad, lo que se está diciendo es: Debes matar el apego que tienes a tus parientes, a todo lo que te es muy querido; si no hay comprensión espiritual, es muy difícil comprender esto.
El campo de batalla de Kurushetra es el ejemplo perfecto de abnegación, sumisión y desapego; en este campo de batalla, el guerrero debe matar para protegerse, y la mejor protección es el desapego; no basta ir armado con arcos y flechas al campo de batalla; si tú no matas, antes te matan; entonces, la mejor protección para Arjuna era matar, no tenía otra alternativa. Estos pensamientos
íntimos de Arjuna le suceden dentro de un estado de ignorancia, un hombre de buena compasión, pero todavía ignorante en materia espiritual. A su lado estaba el Divino Krishna que luego le dio esta comprensión; pero, sin esta es muy difícil liberarse de las diversas ataduras que da el apego. Hasta que no sobreviene la comprensión espiritual, los pormenores de la vida difícilmente puedan resolverse.
En el capítulo primero del libro Bhagavad-Gita se muestra el apego de Arjuna; este apego se muestra justamente en un marco conocido, por ejemplo: Los propios parientes, los amigos, etc. Los Sámskaras proyectan el la memoria todo lo que le es conocido y luego lanza las imágenes y pensamientos al estado de conciencia. La naturaleza del hombre es de tres tipos: Tamas, Rajas, Satwa; conforme a eso, los distintos tipos de Sámskaras, positivos y negativos irán irrumpiendo. Los Sámskaras salen en circunstancias como las que vivía Arjuna; este apego se da generalmente con las personas que son conocidas por uno; surge de este conocimiento un
deseo, una atracción. Cuando la memoria no ha sido condicionada a través de un objeto, decimos en este caso que no hay apego. Los Sámskaras del apego son proyectados a la memoria y están preparados para salir al estado de conciencia cuando se produce una atracción.
Dhritarashtra muestra abiertamente su apego; deliberadamente separa a los hijos del los Pándavas de si mismo; al separarlos los desvincula de su poderío.

Hay más egoísmo en Dhritarashtra.

La diferencia es que en Arjuna hay compromiso por alcanzar la comprensión; su naturaleza es Sátwica, la naturaleza de Dhritarashtra es Tamásica y Rajásica, pero ambos al no tener comprensión espiritual, estaban apegados. Dhritarashtra tuvo que hacer una depuración de acuerdo con su especulación material; de esta manera separó a los hijo de Pandu de sus propios hijos, siendo todos ellos parientes.
Entonces, Dhritarashtra tuvo que discriminar entre unos y otros; los hijos de Pandu no me son fieles, mis hijos sí. La mente separó y otorgó potestades; cuando Dhritarashtra dice: ¿Qué hicieron mis hijos? Les está otorgando potestades, ellos son de mi pertenencia, no así, los hijos de Pandu.
Los Kurus eran personas más apegadas al mundo, más apegadas al prestigio y al poderío material, y sentían mucha atracción por ello; sus Sámskaras y sus Karmas físicos también eran impuros, porque pretendían enriquecerse de lo ajeno. Esta es la forma; el concepto es que Dhritarashtra es Ahamkara (conciencia egótica o del Yo) Sanjaya es el pensamiento que es lanzado a través de Ahamkara; la
conciencia egótica se pone de manifiesto a través del pensamiento. Dhritarashtra es el arco y Sanjaya es la flecha. Dhritarashtra sólo puede manejar la mente; cuando el arco se tensa para poner la flecha y uno despega los dedos del arco, la flecha es lanzada. Cuando la flecha del pensamiento es lanzada, la acción se posibilita, ese Karma toma forma, por lo cual se acumula y por lo tanto se tiene una deuda Karmica. Dhritarashtra estaba cometiendo un error; por lo tanto, iba a acumular deudas de tipo espiritual. Vikarma está asociado a las acciones del cuerpo; este Karma es también negativo; por lo tanto, también Dhritarashtra iba a tener que acumular las deudas del Karma relacionado con el cuerpo burdo. Cuando hay deseos de poder, se cometen muchos error y se aflige a toda una comunidad; los Pándavas eran personas dotadas espiritualmente. Arjuna tenía una naturaleza espiritual muy aguda, pero aún, no era conciente de lo que poseía en su interior; por esta causa, Krishna estuvo a su lado, primero como amigo, y luego como su Divino Preceptor.
Uno no puede liberarse de las ataduras ejercidas por el apego si no tiene conocimiento espiritual y el compromiso formal por llegar a él.
Cuando alguien tiene una relación con otra persona, tiene que cuidarse de no apegarse; esto se puede controlar siendo ecuánime. Cuando entramos en un estado de comprensión espiritual inicial, comprobamos que un ser humano es solo eso, que una piedra es solo eso; nuestra comprensión espiritual toma dimensiones importantes, cuando comprendemos que Dios mora tanto en el hombre como en la piedra. Entonces; aceptamos de corazón la entrega y el amor que alguien nos puede brindar, con desapego y ecuanimidad. Sri Ramakrishna dice: Ama a tu esposa y a tus hijos, pero debes saber en el fondo de tu corazón que no te pertenecen en lo más mínimo.
Dhritarashtra es Rey, y con un exceso de poder y apegado a los objetos sensoriales, sabe cual es el verdadero sentimiento de sus hijos, y de los hijos de Pandu. Él deposita su confianza en aquellos que van a servirle.
El rey representa a Ahamkara (la conciencia egótica) y su secretario Sanjaya es el pensamiento.
“Cierta vez, una persona fue a pescar; preparó la caña, el anzuelo y luego colocó la carnada, luego tiró la línea al mar; estuvo concentrado un rato, hasta que observó la línea moverse, en ese preciso momento y preso del gran cansancio, se quedó dormido. La carnada lombriz fue atrapada por el pez, pero como este hombre estaba profundamente dormido, no pudo conseguir su presa y el pez se convirtió en carnada y fue atrapado por un pez mucho más grande; pero, como el pescador seguía profundamente dormido, este pez fue carnada para otro pez mucho más grande. Cuando el pescador despertó, pudo pescar un pez verdaderamente admirable”
Cuando nos quedamos dormidos; realizamos nuestra vida como si nada sucediera, muy naturalmente, andamos por el mundo como si nada nos perturbara, como si la vida fuera eso y nada más. Sin el poder de la discriminación espiritual, los Karmas, por acumulación se hacen cada vez más grandes y poderosos; son como el pez utilizado como carnada, si no se utiliza el discernimiento adecuado, otros
peces saciarán su hambre y serán al mismo tiempo devorados por otros más grandes y poderosos. Estos pequeños Karmas son devorados inmediatamente por otros mucho más grandes y de mayor poderío. Esto es quedarse dormido; cuando cometemos el error del pescador, somos engañados por el Poder Cósmico de la Ilusión; quedaremos gozosos de placer, pero el engaño ilusorio producirá nuevos Karmas
negativos para nuestra vida.
La opulencia material de Dhritarashtra está signada por el precepto de conveniencia; es decir, maneja su vida en términos de satisfacción material, deseos y atracción, y no en términos de deberes.
Vivimos en un gran sueño; el ignorante espiritual es verdaderamente la persona irreal; come, duerme, se aparea, se ríe, se entristece, pero como cree que es el cuerpo, su aflicción no tendrá fin, a menos que reflexione profundamente sobre sus acciones y sobre la deuda Karmica engendrada por estas.
Los Sámskaras de una persona espiritualmente ignorante, quedan acumulados en el subconsciente; este letargo debe evitarse.

Con amor, Lakshahara

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