Al llegar la noche

Al llegar la noche

Un forastero, recién llegado a una ciudad, primero debe asegurarse un alojamiento cómodo para pasar la noche, y después de dejar allí su equipaje, puede visitar sin preocupaciones los distintos puntos de la ciudad. Si no lo hace así, tendrá que sufrir mucho en la oscuridad de la noche para buscar un lugar de descanso.
De igual modo, cuando uno llega a este mundo, primero debe asegurarse ese lugar de eterno descanso en Dios y luego puede dedicarse sin temor alguno a sus tareas diarias. De otra manera, cuando lo sorprende la oscura y terrible noche de la muerte, tendrá que enfrentar grandes dificultades y sufrimientos.